Puede resultar interesante hacer una nómina con las características comunes de los jugadores de póker. Obviamente los que más nos pueden beneficiar al momento del juego de póker son los jugadores malos.
Existen jugadores que ven muchos flops y resultan pasivos tanto antes como después de dicho flop. Pésima su estrategia. A estos jugadores, en el póker se los llama “el pez” (fish) y es muy recomendable tenerlos a la derecha.
Del mismo modo es recomendable tener un “teléfono” a la derecha. Son jugadores parecidos al pez, aunque un poco más selectivos al momento de ver el flop.
“El dado” es muy selectivo con las cartas iniciales, pero en el pre flop puede ser agresivo. Dicha agresión disminuye pasado el flop. Por eso, también a ellos es conveniente tenerlos a la derecha, evitando que sus subidas nos tomen por sorpresa.
Se denomina en el póker “maníacos” o “demonios” a los jugadores que agreden antes y después del flop. El maníaco es el más grande de los perdedores. Pero ojo, a diferencia de los peces, que nunca ganan, los jugadores maníacos pueden tener una racha de suerte y arrasar con toda la mesa. Como los grupos anteriores, es conveniente tenerlos a la derecha. De este modo se podrá hablar después de ellos y hacerles check-raise.
Como lógica conclusión, vemos que es conveniente tener a la mayoría de los perdedores a la derecha. El pez y el maníaco son ejemplos de jugadores extremos. La clave suprema del póker está en el equilibrio, no hay dudas.



